
- Aprendí a leer con Kalimán: el homenajeado
Xalapa, Ver., 23 de julio de 2011.- La imaginación es una forma de elección y la elección es una forma de ser hombre; pero no cualquier hombre, sino un hombre que elige, expresó con emoción el escritor José Luis Martínez Suárez, al recibir un merecido reconocimiento a una trayectoria que rebasa los 30 años de labor constante y fructífera con y por los libros.
El escenario, la 22ª Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil Xalapa 2011 con sede en el Colegio Preparatorio, que del 22 al 31 de julio reúne a escritores, promotores de lectura, más de un centenar de editoriales y por supuesto, a las familias, estudiantes y público en general, cuya constante presencia hace posible la permanencia de este festejo cultural, que promueve el Gobierno del Estado de Veracruz a través del IVEC y Conaculta.
Para el homenajeado, más que un premio individual, este premio representa el reconocimiento a una trayectoria compartida con muchas personas, “yo no sería un divulgador de la lectura sin el apoyo de instituciones y de compañeros de trabajo y más que nada de gente realmente interesada en cómo se modifica la vida a través de la lectura”.
Reconoce que es muy significativo aunque inesperado, porque trabajar alrededor de la literatura es una labor que siempre se hace sin tener en perspectiva un reconocimiento, aunque sin duda lo más significativo ha sido tener la oportunidad de escuchar a madres de familia compartirle que a sus hijos no les gustaba leer “y ahora hasta piden que les compren libros, o que una persona más adulta me diga que no sabía que la lectura podía cambiar su vida cotidiana. Esos son los grandes premios que por fortuna he recibido en ya más de 30 años.
De los libros que marcaron su niñez recuerda especialmente Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez, que reconoce detestan algunos de sus amigos porque les impusieron la lectura, además de unos títulos que regaló la Secretaría de Educación Pública, Historias clásicas para niños, coordinados por Gabriela Mistral, a través de los que recorrió la literatura de occidente y Mesoamérica.
“Disfruté mucho los libros de texto de entonces que siguen siendo libros maravillosos hasta ahora”.
Entre sus lecturas entrañables recuerda tambié los comics con los que incluso aprendió a leer, como la Familia Burrón y Memín Pingüín, aunque un momento significativo en su relación con la lectura fue el momento en que terminó de leer, sin que nadie se lo exigiera, precisamente un comic, Kalimán.
Entre los que permanecen en su memoria están los publicados por Editorial Novaro y otros que califica como magníficos, Leyendas de América y Joyas de la Mitología.
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